jueves, 9 de abril de 2020

El COVID-19 y nuestro sentido de vida.



Si es imprescindible salir a la calle,
toma las precauciones sanitarias recomendadas.





Cifras actualizadas al 8 de abril 2020, México.



Hace ya tremendo rato que no escribo por aquí... 
Ya era hora ¿No?


En mi casa, durante diciembre tuvimos  una bacteria llamada "Klebsiella pneumoniae", aunque hemos salido limpios en Enero continuamos teniendo algunos síntomas aún.

Así que nos consideramos un poco sensibles ante el estado de salud que el país ha anunciado.

Además en casa convivo con mis papás quienes tienen más de 60 años., y convivimos también con una pequeñita menor a 3 años.

Así que pensar en cuidarme no es un acto por el bien propio, sino un acto pensando en cuidar a quienes quiero.






Las cifras de coronavirus al día del 08/abril/2020 fueron: 

- 3 mil 181 casos confirmados
- 17 mil 209 casos negativos
- 9 mil 188 sospechosos
- 174 defunciones
- 29 mil 578 casos estudiados

**Somos más de 125 millones de habitantes en el país (INEGI, 2019).

De los 17 mil 209 casos negativos, debemos considerar que pueden existir falsos negativos y pacientes asintomáticos. Es decir, aquellos que son portadores del virus pero no presentan síntomas.


Antes de ir al grano, es importante tener las siguientes bases para aterrizar al punto final, así que no pares de leer. 

Bueno que si te aburre o te cansa, déjalo. 
No es obligatorio que mis palabras sean leídas por todo el mundo.

¡Aquí vamos!

Después de conocer el avance del COVID-19 en Europa y Asia, a México se nos ha dado la ventaja de accionar a tiempo. Así, la mejor opción ha sido quedarnos dentro.



Av. Reforma, en hora pico.
Ciudad de México/abril 2020.
Dejar nuestro México vacío en las calles, sin tráfico, con la vida nocturna sin luces en las avenidas, sin las prisas de llegar a tiempo en medio de un trayecto abarrotado de cientos y miles de personas con la misma prisa que nosotros.

Nuestro México con las calles en silencio y el ruido en los hospitales.


Llevando nuestra vida a nuestros hogares.
Y dejando nuestra rutina en pausa, sin saber si la reanudaremos pronto o nunca volveremos a la misma vía.

Y dada las restricciones por el bien de la salud pública, se han disparado dos tipos de grupos: quienes sólo pueden vivir al día y tienen la inminente necesidad de salir; y, segundo, quienes pueden restringir su actividades aunque sea a lo limitado de las condiciones.

A ninguno de los grupos se les puede juzgar, porque no se trata de juzgar.
Todo ha sido un combo que nos va llegando por todos lados y nuestra única certeza ha sido nuestra rutina. Misma que hoy ha quedado a la deriva.

Así que esto no es de juzgar, pero lo que nos compete a cada uno sobre cómo estamos viviendo ésta época sí es de reflexionar, preguntarnos, cuestionar, y en el mejor de los casos desechar aquello que nos ha arrasado.

¿Qué ha implicado quedarnos dentro?

En primer momento, creo oportuno dejar en claro que todo es un proceso, y como todo es un proceso entonces hay un A-B-C. Que si bien se adapta, no deja de ser un proceso:


Identificar y aceptar que existe un estado de emergencia. En esta ocasión, un estado de emergencia sanitaria a nivel mundial.
A nivel mundial se presenta la expansión de un virus de un país a otro, y es inminente que en algún momento nuestro país tendría pronto al menos un caso importado. Sin embargo, la percepción sobre la posibilidad de convertirnos en un país enfrentando un virus en este punto inicial parece ser muy baja ante la concepción de los mexicanos.

Incluso si somos testigos del alto porcentaje de muerte en los países que llevan afrontando la situación de emergencia sanitaria semanas antes que nosotros.


Certificar que el estado de emergencia sanitaria es real en tu entorno. 
Lo cual será complicado de creer dado que nos sentiremos alejados de cualquier peligro. Ya saben, aquellas creencias típicas de "A mi no me va a pasar", o si hablamos a nivel política social un "No existe, es un rumor del estado. Una cortina de humo." Y quizás existan otros mecanismos de defensa.

Por que eso son, formas inconscientes que nos ayudan a digerir la crisis de una manera más sutil o al menos mejor diluida.

A pesar de conocer menos de 5 casos confirmados en México y a sabiendas de que han tenido contacto con muchas personas (posibles casos confirmados en un futuro cercano) en medio de más de 125 millones de mexicanos, no aceptaremos la situación de emergencia que implican éste mínimo número de casos.

Y pese a ello estaremos al tanto de las actualizaciones en noticieros o redes sociales. Porque, queramos o no, algo en nosotros nos dice que existe la alta posibilidad de experimentar el mismo curso que los países ya infectados en Asia y Europa.

Si bien, se ha identificado una situación de riesgo sanitario y hemos sido receptores de información con datos duros y espectadores del estado de emergencia sanitaria en otros países,... nuestra negación ante los sucesos será la que alimente la idea de que no estamos en peligro.

Y pese a todo, sin darnos cuenta ya estaremos en un estado de alerta y la incertidumbre habrá iniciado.


Asumir la responsabilidad
Poco a poco, el número de infectados aumenta y se expande a otros estados, cada vez más cerca de nosotros hasta escuchar un "El primo de un amigo está infectado".
Uso de cubrebocas.



Sabernos como involucrados en la situación de emergencia sanitaria nos permite comenzar a realizar acciones al respecto. Tal como prestar atención a las indicaciones y reforzar hábitos de higiene, adquirimos gel antibacterial y cubrebocas para sentirnos protegidos en el exterior y sentirnos proactivos, osea que estamos haciendo aunque sea lo mínimo pero importante por cuidar de nuestra salud.

Basados en la información a la que tendremos acceso (fake o no), crearemos una realidad que dará por hecho una de varias posibilidades a corto y mediano plazo.

Y entonces comenzaremos a comprar papel higiénico al por mayor. Incluso si las fuentes confiables de información nos indiquen que no es una acción sensata.

Cada acción que signifique asumir responsabilidad respecto a la autoprotección de nuestra salud, estará basada en nuestra reacción emocional. El miedo y la impotencia de no poder hacer algo de mayor impacto o que nos de una solución inmediata.

Y en nuestro estado de pensamientos, que los psicólogos le llamamos "nivel cognitivo" estaremos teniendo: Incertidumbre, ideas catastróficas o por el contrario, incredulidad (si hablamos de duelo entonces nos referimos a una etapa de negación).


Saber la forma correcta para actuar
No somos personas que funcionamos en un entorno solitario.

Somos seres sociales que vivimos en la interacción de diferentes entornos. Somos parte de una familia, somos estudiantes, somos trabajadores, somos empresarios... somos parte de diferentes ambientes sociales. Y todos ellos se unen e interactúan.

Así que, aunque algunos se encuentren en un estado de ansiedad, incredulidad o negación, las indicaciones de todos los grupos a los que pertenecen moldearán las futuras acciones siguiendo la información sobre los protocolos de acción transmitidos por el estado a través de medios de comunicación.

Por lo tanto, si nuestro grupo define entrar en cuarentena, tendremos que hacerlo.

Pese a conocer los protocolos de acción en la fase en la que nos vamos moviendo, cada persona vivirá su propio proceso emocional y sus propios pensamientos (nivel congnitivo) respecto a la situación de emergencia sanitaria.


Actuar

Aunque estemos conscientes de la información que recibimos, estaremos viviendo en un proceso de asimilación de un nuevo estilo de vida derivado de la situación de emergencia sanitaria.

Así que tocará estar en cuarentena a aquellas personas cuyas actividades no sean esenciales. Y más tarde, se unirán poco a poco a la cuarentena nacional el resto de la población.

Y es a partir de éste punto que el impacto de la cuarentena comenzará a hacer efecto en cada persona.

De un momento a otro nos dicen que ya no podemos estar más en nuestra área de trabajo, de actividad o de labor.

O en caso extremo, los trabajadores del área de la salud estarán a un nivel de exigencia y estrés que puede sobrepasar tanto su estado físico como mental.

De pronto todo comienza a apagarse y estaremos en casa con las indicaciones sanitarias ya repetidas una y otra vez en las conferencias de la Secretaría de Salud.

Y pese a ello, no todos seguirán las indicaciones.
Porque repito, cada persona está asimilando la situación de una manera diferente y las necesidades son diferentes - recordemos que no todos tenemos las misma accesibilidad económica- . Y es éste punto el que lleva a ser más difícil el protocolo nacional sanitario.




Intervenir en la emergencia. 


En este sentido, corresponde actuar a las personas que están en contacto directo con una persona infectada.

Acción que también tiene una vía protocolaria, tanto para familiares o primer contacto con el paciente como el sector salud que corresponderá a atender al paciente.

Y si bien, en casa tenemos a un familiar o nosotros presentamos síntomas, las acciones a tomar es solicitar atención médica u oritentación en los datos compartidos.






Yo me detendré en el penúltimo punto. 


¿Recuerdas la tendencia social antes del COVID-19?

Independientemente de si crees que existe o no, o si asumes que estás exento o exenta de convertirte en un/a paciente...  tu estilo de vida ha cambiado.

Antes del COVID-19, tuvimos algunos años en un pensamiento flotante, a veces irracional, ensimismado con pinta de amor propio, revalorización de prioridades materiales y resignificación del sentido de vida.

Si soy sincera, estábamos perdidos. Bueno estamos aún, recordemos que todo es un proceso y a veces requiere tiempo.

Hace unos años era una posibilidad que no tardaríamos mucho tiempo en ver un incremento en la tasa de suicidios en jóvenes. Y en cuanto comenzó el incremento de la tasa de sucidios en México, parecía no parar... llevamos una década con este problema de salud pública. Y cuando las cifras aumentan en un sector específico, es porque  algo en común está ocurriendo. Es en los jóvenes donde el aumento se ha hecho evidente.

Y si, no soy bruja ni vidente pero en efecto esa tasa comenzó a crecer:

Principales causas, 2018
Estadísticas en período 2010-2017

A veces es difícil darse cuenta de tendencias que afectarán la vida y salud mental/emocional de las personas. Pero entender las causas nos ayudarán a crear métodos preventivos.

El tema del suicidio en México proviene de factores múltiples, y entre ellos (aclaro, no es el factor determinante) podemos intuir la manera en cómo las generaciones actuales asumen su sentido de vida, cuáles son las bases de su espiritualidad y también que significado vida asumen así como quiénes son: autoconocimiento, autoconcepto y autoaceptación.




¿Qué nos movía hasta hace unas semanas? ¿Lo recuerdas?

¿No se atascaban las redes sociales de nuevos sentidos de vida materialistas disfrazados de libertad espiritual?

¿Cuántos cursos, conferencias, talleres y "coaches de vida" nos ofrecían las claves para alcanzar la felicidad?... hablando de ellos, ¿Dónde están ahora?

Si, estrellados en la realidad como muchos de nosotros, como algo natural ante las circunstancias.

¿Cuántas veces compraron la mercadotécnica idea de "Viaja y serás feliz"?, ¡Jo!
Con mis disculpas anticipadas, pero vaya estupidez. Y me refiero a la idea, no a quienes la asumieron como parte de su forma de pensar. 

Todo fue creando una serie de eventualidades que parecían no agotar la imaginación de donde hayan surgido. la mayoría obsesionados con conseguir un estado de felicidad prolongado. Una obsesión que los hacía aterrarse ante un evento triste, de miedo o de vulnerabilidad. 

Esa obsesión por viajar y viajar, sin pensar en el dinero porque si alguien les cuestionaba éste punto tenían la respuesta ya plantada: "El dinero va y viene, pero los recuerdos felices se quedan por siempre".

O el también agotado "Viaja que al final la vida son recuerdos"... ay Dios mío.

Fue así como se comenzó a reducir el sentido de vida en una acción. Una acción que agotaba tu tiempo, energía, y recursos económicos. Una acción que te hacía presión sobre la imagen social que estabas construyendo de tí mismo/a. Una acción que al día de hoy te ha estrellado con una realidad más cruda.

Porque, así como los cuentos infantiles de la gallinita roja haciendo pan, o el de La hormiga y la Cigarra... Hoy son pocos quienes han construido una reserva para emergencias. Son quienes han pensado en que el Aqui y Ahora no es único, porque el futuro existe. Y tal vez morimos mañana, pero también podemos vivir muchos años más.

Y entonces viene la segunda idea también vendida: "El aquí y ahora"

Y ahí estábamos todos con el famoso Aquí y Ahora, viviendo el presente al máximo.
Agotador por cierto.

Era incesante y de sólo leer o mirar ya era agotador.
Sean sinceros con ustedes mismos, ¿Eran capaces de vivir el Aqui y Ahora tooodo el tiempo?
Puedo asegurarles que no, porque no se estaba entendiendo el sentido espiritual y profundo. Porque de pronto ese Aquí y Ahora iba de la mano de vivir al máximo cada día de tu vida... y terminabas obligándote a tí mismo/a a vivir en una eterna y cotidiana euforia. A esforzárte cada día por lograr un máximo.

Y es como en el deporte, si entrenas al 100% diario, o al menos 5 días a la semana terminas con contracturas musculares o una lesión. Así que, si estamos viviendo al 100%... ¿Qué esperas que ocurra?

Construías un muro de encierro entre estas ideas que venían siendo falacias.

Obligados a viajar todo el tiempo, a trabajar para gastarlo en viajes pensando que éstos mismos te darían un estado prolongado de felicidad, a obligarte a ti mismo/a a sonreír en cada instantánea, a no permitirte llorar o sentir dolor porque entonces no estarías viviendo al máximo o no serías fuerte o quizás traicionabas la otra idea top "Tu Actitud te define" o dicho de otra forma "La Actitud lo es todo en la vida" (¡Iugh! criminal esto).

Y hoy, ante una crisis sanitaria que arrasa con una crisis económica, te das cuenta que todo esa cortina de euforia no te ha dejado lo suficiente para subsistir con tranquilidad en un encierro incierto.

Durante un periodo atascado de todas éstas creencias, alimentado por "artículos científicos" escritos en sitios web sin precedentes confiables, coaches de vida que te cobran para enseñarte a ser feliz sin conocerte, con incluso una marea bombardeante de frases inspiradoras fáciles de escribir pero escasos de ponerlo en práctica y convertirlos en hábitos de vida desde lo más profundo de nuestro ser... Te ibas perdiendo y alejando de ti.

De pronto te cachabas en una ansiedad y estrés ingobernable, de pronto no podías creer que no eras lo suficientemente valioso/a para tener más de 100likes en tus redes sociales. No entendías qué más era necesario HACER para sentirte admirado/a por tus conocidos. Y veías venir la agobiante depresión, o ansiedad, o el no saber quién eres ni qué quieres, en sentirte perdido/a. ¿Qué más hacía falta por HACER? ¿Cómo conseguir más elogios? ¿Quizás intentando actos desesperados por conseguir más aprobaciones?

Sólo basta SER tú.

Y bastaba tu libertad espiritual.
Y antes de tu libertad espiritual, necesitabas reconocerte y aceptarte. 
Amarte, abrazar tu vida con todo y los altibajos.
Vivir tus vulnerabilidades e incluso pidiendo ayuda.


Por eso hoy, en ésta crisis nos estrellamos a nuestra realidad.
Algunos continúan la misma línea de aquella membrana que no sabemos si soportará lo que viene. 

Hoy nos daremos cuenta que no son las fotografías, ni frases expresadas por pensadores y espirituales, ni clichés modernos los que nos harán libres aún en el encierro.

Hoy nos daremos cuenta que todo se reduce a lo más mínimo, a acciones simples, a privacidad, a calidez, el tacto, la cercanía, el núcleo de nuestra existencia como la familia, a lo más primitivo y antiguo. A lo más esencial.

Ésta crisis sanitaria y económica no te hará mejor persona, no será "Una adversidad más en nuestra vida qué vencer y salir evolucionados". No estás obligado/a a ser una mejor persona, porque no estamos aquí para subir como espuma.

Porque no estás aquí para competir por ser mejor que ayer ni ser mejor que los demás.
No somos un experimento de Darwin. 

Entiéndase que la vida agarra parejo. Que aunque seas mejor que ayer no te hará libre en la hora de tu muerte. Que debes liberar tus pendientes para descansar en paz... No no no.

No va por ahí.



¿Sobreactividad como sinónimo de bienestar?

Recién inició la cuarentena, las redes sociales se obsesionaron con "hacer hacer hacer hacer", no había otra cosa más que videos de cómo hacer SOBREactividad en casa. 


Ninguno hablaba del descanso, o el hacer nada...¿ O, si?

Había una angustia tremenda, por ejemplo el sentido de vida fitness;se estaba hundiendo. Porque así como los viajes, los gimnasios también se transformaron en otra fuente de oro para conseguir la felicidad o la validez de la vida.

Recomendaciones para llevar a cabo en casa y en familia.
Y ahora que no estaba al alcance, el sentido de vida se había derrumbado para muchos. Y los actos desesperados por crear alternativas para seguir Fitness brotaban no sólo en nuestro espacio personal sino que era -ya no necesario- vital hacer que el mundo viera que nuestro sentido de vida no estaba del todo derrumbado.

Y no digo que la actividad no debe estar presente en ésta época, es sano tener una rutina nueva, horarios, actividades EN FAMILIA, espacios privados, momentos de descanso o días de descanso. La actividad es importante y sana, si.  Pero no en sobremedida. No bajo una autoexigencia. No como una fuente que define quién eres tú.


Después de esta ansiedad hasta eufórica por mantenernos activos, vino una ola de tomar éste periodo como una adversidad más en la cual salir fortalecidos. Y entonces surgían hipótesis a cerca del significado de tu persona si no aprendías algo nuevo en este período, o si no hacías algo, lo que fuera pero algo a fin y al cabo.

Comienza la masacre del significado del "yo". Porque si no HACÍAS ALGO, entonces surgen los adjetivos calificativos como " eres flojo/a", "te quedas en la mediocridad", "No caigas en depresión", "no te pongas límites" (amo esta falacia de que los límites no existen, cuando están ahí... pero bueno), "haz de tu tiempo algo productivo", y supongo hay más que ya no recuerdo.

Así que pasamos de la tremenda estrellada de la realidad a una euforia desenfrenada y después a la agotadora resignificación de quienes somos según lo que hagamos en este tiempo.

¿Lo ven? Hacer, Hacer, Hacer, Hacer, Hacer... Y ¿Cuándo viene la calma, la paz?
¿Cuándo dejamos de hacer ruido para escuchar o ver o sentir la vida?


Todo esto me lleva a un punto, somos un país en duelo.
Y además, explotando la olla exprés, con toda la tremenda catarsis.

Y nos aferramos a no soltar todo en lo que habíamos depositado nuestro significado del ser, nuestro sentido de vida y nuestras herramientas para vivirla.
Y todo ello lo habíamos depositado en algo externo.

Nos hemos quedado al desnudo.

No digo que sea un error luchar por aquello que nos ha costado esfuerzo, energía, inversiones al final de todo. Lo que digo es que no deposites en lo externo el significado total de quién eres, tu sentido de vida, tus principios, tu espiritualidad.

Una cosa es quién eres y otra es qué haces.
Y lo que haces no define al 100% lo que eres, pero lo que eres sí definirá lo que harás en situaciones de turbulencia y en situaciones que requieren quietud.

Y no, no tienes la obligación ni el compromiso de salir evolucionado/a de ésta crisis.
Porque al final de todo, necesitas energía para saber cómo sobrevivir, y llevar nuestra vida a lo más elemental. Y lo elemental no necesariamente te convertirá en mejor persona que ayer. Lo elemental te permitirá simplemente vivir.

Aprendamos a distinguir los momentos para quedarnos en una zona de confort, los momentos para no gastar energía. Aprendamos a elegir nuestros momentos de lucha y aquellos que no son necesarios.


Sé libre, ama.

No me importa si el día de mañana eres un "mediocre" o un "no evolucionado" o decepcionas a Darwin. No importa.




 Te quiero libre y en paz.
Te quiero sano. 



miércoles, 9 de enero de 2019

Metas realistas






🔸Poco a poquito; Paso a pasito🔸
Si una de tus uvas fue "Ser feliz " o "Viajar mucho" tienes que leer.

Precaución!! Leer con mente abierta y tu defensiva abajo:



            
      ✔ Para empezar....

- Deja de creer que tu función en la vida es hacer cosas grandes, que cada día es un reto y que siempre debes estar con el positivismo bieeen arriba!!!


       ✔ Para aterrizar....


- Tu función en la vida es vivir. 
Y vivir implica un poquito de todo y no un espejismo de una vida perfecta sin angustias ni tristezas, sin preocupaciones ni enojos.



- La vida no es un reto. Si fuera así, estarías luche y luche y luche.

Siiii, ya sé ésta visión es una tendencia en redes sociales.


No todo debe ser un reto, nuestra cotidianeidad a veces es más simple que un reto. Y esa simplicidad nos ayuda a hacer más llevadera la vida.


- La vida no se centra en la dualidad pérdidas/ganancias. 

Útimamente se asimilan las pérdidas como oportunidades de crecimiento espiritual y las ganancias como una demostración de nuestras mejores virtudes.... y terminamos cerrando nuestro mundo entre ésta dualidad.

No es mentira pero tampoco es lo único en la vida; no es lo que te llevarás al momento de tu muerte.

Ésta dualidad nos lleva a tener poca tolerancia a la frustración y a generar una visión hedonista bastaaante irracional.


- El positivismo a todo lo que da!!! 

Y qué hay de la tristeza y el enojo? Por qué la insistencia en designarlas como emociones negativas? Ven nuestra tendencia hedonista?
Nuestra dualidad de Bueno/Malo?


Qué desgastante es esforzarse caaaada día por evitar sentimientos de desánimo! Por querer siempre "Ver el lado positivo" o de una visión utilitarista "Es tóxico para mi, no me sirve"

-A veces del enojo surgen ideas.

-De la tristeza nace incluso la motivación para cambiar. 
-O del miedo surge el impulso para protegerte y sobrevivir....


Dónde está lo negativo? Lo tóxico?

O bien, nuestra idea del positivismo es un poco Hollywoodense y tipo mundo Disney... O, es una negación que nos lleva a falsas fantasías. 

¿Qué harás  cuando éstas esferas de fantasía se rompan? Estás preparada/o para viajar entre estos mundos de fantasía y realidad. O sólo te quedarás en uno de esos dos mundos? 

             Que tus propósitos sean taaaan tuyos que no tengas que compararlos con los de nadie más. Que los valores tanto que no tengas que ponerlos a competir con los propósitos o logros de los demás.

Toma tu tiempo. Establece propósitos conforme a tuuus intereses, no te dejes llevar por los estereotipos. Si tus propósitos son acerca de una meta muy grande, procura dividirla en pequeños pasos para que vayas cumpliendo uno a uno. Mentalízate que te llevará tiempo y que no siempre tendrás resultados inmediatos.

Asume tú responsabilidad. Si fallas en algo, no culpes a los demás. Si tus metas no las alcanzas como quisieras... NO CULPES A LOS DEMÁS .

Asume lo que a ti te toca. Busca las posibles alternativas para lograr lo que quieres. Si no es por un lado, será por otro. Pero jamás a expensas de los demás.

                              Sé tu mismo/a!!!

                       Que la vida de los demás 
                            No definan la tuya 

Y por favor! Esa energía que usas para quejarte, úsala para hacer lo que tengas que hacer! 

sábado, 22 de diciembre de 2018

Olvídate de Mi... "Ni una más"



"OLVÍDATE DE MI" decían una y otra vez en cada estrofa.
Con voces suaves pero desgarradas. Con un espíritu de reclamo, dolor y enojo al mismo tiempo.

Pedían a todas las mujeres del vagón que se unieran al canto. Que se guiaran con aquel pedazo de papel que contenía la letra de esa canción. 

A lo largo del vagón estaban todas ellas distribuidas, en grupo como siempre nos movemos las mujeres.... 

En grupo.

Al mencionar esto, me remoto a los viejos y -por desfortunio- ya típicos chistes sobre por qué vamos acompañadas al baño. 

Siempre de dos en dos. Nunca solas. 
Los hombres se ríen imaginando el propósito de ir acompañadas.

Ellos parecen no entenderlo... y nosotras tampoco.

Mientras nosotras lo hacemos sin pensar, nos detenemos para no ir solas, tardamos minutos para decidirnos e invitar a nuestra amiga, mamá, hermana, prima, sobrina...

- "Voy al baño, ¿Vamos?"
- Uuf, sí!  Desde hace ya un rato quiero ir. ¡Vamos!

Instantáneamente, como si naciéramos con ello.

Y es que, en realidad, hemos nacido con ello. Se llama instinto de superviviencia.

Porque sin darnos cuenta interiorizamos y normalizamos la amenza. Nos adaptamos a convivir con ella.

Y amigos/as míos/as. 
Adaptarse no siempre es la mejor solución. 

Ellas cantaban una y otra vez aquellas breves estrofas. Una y otra vez.

Eran de diferentes edades. Pero todas mujeres.

Una de ellas me miró. 
Y me entregó el pedazo de hoja con palabras que me guiaban en su canto.

Y entre canto y canto, algunas de ellas... ya no recuerdo cuántas precisamente, comenzaron a levantar sus voces.

Gritaban, con enojo, dolor y reclamo.
- ¡Por que vivas nos queremos!
- ¡Ni una más! ¡Ni una más! ¡Ni una más!
- ¡Por Leslie, por Mara, por cada mujer violada y asesinada!
- ¡Por cada mujer que el gobierno nos ha hecho creer que se suicidaron, o que fue culpa de ellas!

   ... Por cada mujer violada y asesinada.
¡Dios!

Mis lágrimas comenzaron a caer una tras otra. Mi corazón quería salir, quería gritar. Y al mismo tiempo quería que nadie notara esas lágrimas.

Sólo pensaba... "¿Por qué, hace 12 meses no estaban ahí?!"

¿Por qué, en una mañana donde el sol estaba en su resplandor, cuando iba camino a mi trabajo, yo estaba tan sola y tan sometida entre sus asquerosas manos?

¿Y si me hubiera matado? ¿Estarían ellas gritando mi nombre?

Hace 12 meses trataba de encontrar una parte humana de aquel monstruo. Trataba de evitar que me disparara... su arma contra mi sostenida con su mano inestable.

Buscaba por la ventana que alguien se diera cuenta y me liberara. Pero no había nadie. Deseaba que se llevara mis cosas y me dejara libre. 
Pero incluso mi libertad estaba en sus manos y no en las mías .

No pude evitar que hiciera de mi lo que quiso.

No pude. 



Decidí que aquello que no había tocado debería permanecer intocable por él. 

Me dañó como mujer. 
Como profesional.
Como ser humano.

No salí durante meses, me aislé del mundo... no dormía y cuando lo hacía despertaba con un sobresalto de miedo y nerviosismo.

Si salía de casa podría encontrarlo.
Cada auto rojo, cada auto que se acercaba a mi paso. Él podría estar cerca. Sabía quién era yo, sabía dónde vivo ... 

Se acercaba la competencia nacional de Remo bajo techo.
Y en mi búsqueda de un sentido a mi vida creí que  "Remo" no había sido dañado. 

Y aunque no pude salir de casa por unos meses... me aferré a la idea de proteger con mi vida esa parte de mí que con su sucio ser no había tocado. 

Y entonces, decidí ir a la competencia. 
Con mi familia. Sostenida y protegida.

Regresé a casa, no volví a salir en días .... pero cuando lo hice, salí al mundo. 



"OLVÍDATE DE MI" Cantaban... todas ellas, en grupo.
Nunca solas.




viernes, 21 de diciembre de 2018

La última quimio



Hace 6 años fue nuestra última quimio...🖤
Creí que lo peor ya había pasado. Que todo había terminado.

Y esto no termina hasta que termina, por ese motivo celebro mi "Cancerversario" en la fecha en la que volví a la vida.

No celebro a la quimio, aunque médicamente hizo un excelente trabajo.... no es mi objetivo de celebración .

Celebro mi propio vuelve a la vida. Celebro el "frabulloso día" el día en que toqué la muerte pero me aferré a la vida.



Los siguientes 9 días fueron, en realidad, lo más difícil. No tenía idea que 9 días después sentiría el mayor estrago de la quimio.

Ya ni siquiera sabía qué era lo que me consumía hasta el deceso. Pero sí sentía cómo me iba apagando poco a poco.

Quizás no sabía que estaba muriendo. Pero sentía esa ansía de poder descansar. De poder dar fin a un tratamiento que había terminado la metástasis pero me estaba matando.

Ya estaba harta. Cansada.

- "Sólo un poco más"
- "Viene Noche Buena, tienes que estar"
- "Estoy cansada. Ya no más"
-"Duerme, descansa. Escucha, aprecia. Observa a tu familia, grábalos en tu mente...¿Qué más puedo pedir? Lo tengo todo"
- "Come un poco, saborea... Aunque en seguida venga el vómito"
- "Pa... Ma, no puedo más....llévenme a urgencias"


Una última quimio que no quería, mi cuerpo gritaba que ya no quería más. Mis papás querían salvar a su hija.

Mis hermanas querían que yo no sufriera más .

Y yo, yo quería descansar. 
Sólo quería paz y descanso.


Ya tenía la dicha de haber escuchado que el tratamiento había terminado. Ya había sentido la gloria. Ya habíamos roto en llanto y habíamos dejado que el silencio se adueñara entre nosotros. Disfrutando ese momento tan tan tan esperado desde el inicio del tratamiento.

Ya podía partir en paz. 🦋🖤

domingo, 2 de diciembre de 2018

9 años viviendo con Discapacidad



Llevo 9 años con discapacidad. Y Mercedes Godoy, pintora mexicana y fundadora de Pintadita a tu salud, definió mi vida con discapacidad en dos excelentes y graciosas palabras: #PataLoca.

Definitivamente en una #PataLoca se ha convertido mi pierna de titanio .

Recuerdo la tarde antes de la cirugía en la que retirarían el osteosarcoma de mi fémur  (cáncer en el hueso).

Esa tarde llegó a mi cama (cama 606) la Dra. Cario para reiterarme el procedimiento que harían en el quirófano. 

Para ser sincera yo me sentía plenamente confiada en el equipo de Tumores óseos. Y sabía que ellos harían lo que fuera necesario para salvar no sólo mi pierna, sino -lo más importante- mi vida.

Sin embargo, la Dra. Cario quería rectificar el procedimiento y a su vez hacerme la sugerencia que muchas personas quisieran evitar en su vida.

Me explicó que el plan de la cirugía estaba basado en los estudios de imagenología. Estos estudios daban una idea muy clara sobre la localización y estado del tumor, el cual se había logrado reducir con las quimios a un tamaño de 7cm de diámetro.

Pero... -Si, el incómodo "Peeeeeero"-, la verdad sería expuesta al momento de "Abrir" mi pierna en el quirófano.

Y era totalmente comprensible éste argumento. Así que la Dra. Cario procedió a explicarme que, de no lograrse la colocación de la prótesis  (era el plan), entonces tendrían que amputar. Y para ello necesitaba mi autorización .

La Dra. Cario fue muy sutil, humana y clara. Aunque noté un poco de nerviosismo en su rostro y temor al explicarme la posiblidad de amputación. 

Quizás algunos imaginen una reacción impulsiva o explosiva ante la siquiera insinuación.  Incluso la Dra. Cario parecía estarse preparando para mi reacción .

Yo le dije:
- ¡Claro! ¿Dónde tengo que firmar?

Por unos segundos la Dra. Cario parecía atónita. De inmediato me mostró el consentimiento informado. 

- ¿Estás loca? Señora, no. ¡Dígale a su hija que no lo acepte!- exclamó la tía de mi compañerita de habitación. Una chica de 23 años que recién había tenido una cirugía en la columna.

Mi mamá me dejaba tomar mis decisiones. A veces mis papás me compartían su opinión y dejaban a mi criterio mi decisión.
Ellos saben que soy muy necia y terca. Pero siempre se encargan de ponerme de frente a mis posibilidades y recomendaciones.

Ésta vez mi mamá me miró, y me dijo- "¿Estás segura? Tú decides"-

- Sí, muy segura. Yo sólo quiero que me quiten éste maldito tumor. De cualquier manera anoche me despedí de mi pierna.

... 

- Dra. hagan lo que tengan que hacer pero por favor, retiren el tumor.- Me dirigí a la Dra. Cario .

Firmé.

La cirugía duró 8 horas.
Salí de quirófano con 42 puntos.
Transfundida con 4 paquetes de sangre.
Con un tubo conectado a mi para drenar mi sangre.
Sin dolor.
Con fiebre intermitente.
Débil. 
Sin tumor.
Con mis dos piernas. Una de ellas de titanio.
Salí con vida.

Hoy mi prótesis lleva 9 años conmigo .
Es una maravilla porque puedo caminar y flexionar mi pierna. 

Puedo remar.
Puedo escalar.
Puedo saltar.
Puedo hacer ejercicio.
Puedo bailar un poco.
Puedo puedo puedo...

Poco a poco he ido descubriendo algunos talentos de Ro-T (así le he llamado). 
Cada vez que hay algo nuevo siempre digo "Vamos a intentarlo!! Si no se puede pues ya ni modo".

Y aún después de 9 años sigo considerando que la amputación continúa siendo una posibilidad.

En teoría las prótesis duran de 10 a 15 años. Los médicos indicaban que podría durarme más tiempo porque soy muy delgadita y nunca engordo. 

Pero seamos sinceros ... después de cada cosa que hemos hecho juntas, ¿Creen que dure tanto?

Asumo la amputación como una posible opción en algún futuro. No me asusta ni me cierra mis opciones de vida.

He aprendido que salvar nuestra vida vale más que quedarme sin una pierna.

El tumor se fue.
Mi vida recuperé.

Y eso era lo único que me importaba.
Yo sabía que después de ello buscaría la manera de continuar.

Y así lo hice.
Busqué y busqué siempre vías alternas para obtener la vida que siempre quise tener.

No la he tenido tan sencilla.
Vivimos a la par de la enfermedad crisis económicas. Mi Universidad está a 2hrs de camino y en aquel entonces seguía estudiando.

Hoy entreno a 2hrs 30min de distancia de mi casa. No tengo auto. Utilizo transporte público.

No todas las personas me ceden el asiento, así que entre tumulto y empujones viajo todo mi trayecto.

¿Que si pido el asiento?... No, ya no. A veces no tolero escuchar respuestas como "Yo también me cansó" o "Yo llevaba más tiempo que tú esperando el metro/metrobus" ... son respuestas que me sacan de mi entendimiento. 

En esos casos, sólo recuerdo todo lo que he sido capaz de hacer y me digo a mí misma "Tendrás un pedazo de pierna y un pedazo de pulmón menos que ésta persona ... pero aún así puedes aguantar más que esa persona que pelea con uñas y dientes un asiento. Vamos Ro, ya en la noche descansarás." Y dedico todo mi trayecto en proteger mi pierna de algún golpe.

Tampoco ha sido fácil que me contraten por la discapacidad o por mi antecedente del cáncer. Así que abrí mi propia empresa. Tardé un año en construirla y hoy va avanzando poco a poco.

Está claro que no tendremos todo en la vida. Hay personas con discapacidad que tienen los medios para tener una vida accesible y para sustentarse. Pero otras áreas de su vida aún les hace sentir atorados en la vida. En otras personas, aún no logran superar el drástico golpe de la discapacidad. 

Y es totalmente comprensible.

Es un hecho real. Así que no te compares con nadie. Cada quien tiene sus propias batallas internas. 

Lo que para mí es difícil quizás no lo sea para los demás y viceversa.

Es sólo en una cosa en la que podemos coincidir: Todos queremos amar la vida.

Vivir lo mejor posible.

Así que, hazlo real.
Transforma tu realidad y construye la realidad que deseas.

Deja de ser víctima y toma las riendas de tu vida.

Si tienes discapacidad, explota entonces tus capacidades. Aquello que sí puedes hacer.

Y si no tienes discapacidad  valora cada potencial de tu cuerpo. Ámalo. Respétalo. Acéptalo. Cuídalo.

Si el día de mañana tu vida te sorprende con una discapacidad, no olvides que no es el fin del mundo. Si no el inicio de un nuevo mundo. 


Y suceda lo que suceda... vuela tan libre como una Mariposa.





sábado, 22 de septiembre de 2018

Mi camino sigue en pie

Hace 3 meses que  no escribo. Hace mucho tiempo que dejé de escribirles.

Estos meses han sido un revuelo de muchas emociones y situaciones que me han llevado al límite .

Circunstancias que me han mostrado que por más que pasen los días aquel evento de diciembre no se irá. 

Aún me cuesta trabajo contarles lo que sucedió. Ni siquiera me salen palabras para expresarlo.

Pero me inundo de emociones por el tan sólo recuerdo.

Tardé 3 meses para poder salir a la calle. Los autos rojos aún me asustan. Los autos que avanzan en movimiento lento me alteran todavía.

Y la imagen de las placas siguen presentes en mi mente...

Sin embargo, me negaba a la idea de quedarme enterrada. De no continuar con lo que estaba construyendo.

Y aunque me sigo sintiendo destrozada por dentro, recojo fuerza para seguir y proteger del mismo destino a quien me necesita.

Convertí el enojo en coraje para continuar.
Me rehusé a convertirme en víctima, a sentir lástima por mi misma. Me rehusé a darle poder a aquello ocurrido. Me negué a que todo ello se atreviera a tocar mi camino construido .

Y así fue como decidí proteger lo único que no se había tocado. Me hirieron, en cada aspecto que podía ser posible. Pero no me mataron.

Por alguna razón me dejaron.
Por algún motivo no fui una más.
Mi vida estaba de nuevo en mis manos.

Y lo único que estaba de pie era Remo.
No podía dejar que se derrumbara también.

Dos meses después acudí al Campeonato Nacional de Remo bajo techo. 

Y desde entonces no me detuve .... 
Seguí, seguí, y seguí.

Hasta hoy.
No me detuve, hasta llegar al Mundial de Remo. No paré hasta lograr que mi camino se fortaleciera.

Descubrí que aún con mi cuerpo fuerte y mi mente concentrada, es la fortaleza espiritual la que siempre siempre nos levantará para seguir.

La Regata tiene 2000mts de esfuerzo y satisfacción.

Llegamos a la Agonia.
Habíamos llegado a los 1000mts, yo necesitaba un cambio de ritmo que me exigiera más a mi mente. Que lograra reactivarme.

Grité "10 activas...Va!" Avanzamos y decidimos continuar con ése ritmo. "No lo bajes"- pensaba mientras mi energía se agotaba.

Escuchaba gritar a mis compañeros. Escuchaba cada grito de fuerza...

Íbamos a los 500mts. Mis piernas seguían el circuito de movimiento. Seguían su ritmo. Tenían decisión propia. Yo ya no tenía control sobre ellas.

"Sólo un poco más, vamos, respira, no sientes tus piernas. Confía en ellas. Sigue! Sigue Más!"- pensaba en esos 500mts.

Pensaba en todo lo que había vivido para llegar aquí. Pensaba en las personas que me han apoyado para seguir...Pensaba que no era momento para quebrantar.

Remamos, remamos y remamos sin soltar el ritmo. Sin dejar absolutamente nada en nuestro cuerpo. Vaciando cada aliento y cada fuerza en la Regata.

Escuché el sonido de la meta. Ya no podía más. Mi coach gritaba "Sigan remando! No se detengan así!". Pero mis piernas ya no se movían. Ya hacía 500mts que no sentía mis piernas...

De pronto mis piernas comenzaron a temblar. Brincaban. No dejaban de moverse. Yo no podía detenerlas.

Espasmos que gritaban cansancio y dolor.
Pero mi espíritu estaba regocijando satisfacción y orgullo! Terminamos La Regata!

Entonces, Mi entrenadora gritó "8:18!!!" 

Wow!!!! Nuestro tiempo récord!!!!
Mis piernas seguían con espasmos y no las sentía. No sentía mis piernas. No respondían.

Pero mi corazón estallaba de felicidad!!! Todos celebramos de felicidad y satisfacción!!!

Llegamos al muelle.

Y caímos rendidos. Felices y rendidos.

Mi camino seguía en pie... y aún sigo andando en él .

miércoles, 27 de junio de 2018

A 6 años de sacar la metástasis de mi cuerpo.

Izq. Tratamiento para metástasis pulmonar; 
Der. Hoy: 6 años después.
El Osteosarcoma y la metástasis pulmonar.- El osteosarcoma es un tipo de cáncer cuyas células actúan de manera acelerada. El tumor crece rápido y tiene la posibilidad de expandirse no sólo en el área afectada sino a otras zonas óseas o bien, a otros órganos.

Hace 6 años entré a quirófano.
Hace 6 años, con el gran trabajo médico, logré expulsar al tumor que se alojaba en mi pulmón derecho.

Recuerdo que en Enero de ese año (2012) comencé a tener dificultad para respirar.
Cuando exhalaba, el aire que entraba a mis pulmones no llegaba hasta el final. Es decir, se quedaba "Atorado" a la mitad de su trayecto.

Cada año, justo en Enero, tenía ataques de ansiedad. 
En enero del año 2008 fue cuando me diagnosticaron por primera vez cáncer, así que como un signo de estrés postraumático, cada año mi cuerpo o mi mente recuperaba aquel momento y de inmediato comenzaba a reaccionar.

Pero en esta ocasión percibí algo real. 
No era un ataque de ansiedad común, algo estaba ahí.

Lo comenté con mis papás, y por supuesto que negaron cualquier posibilidad del regreso del cáncer.

Yo soy muy terca, así que insistí...insistí...insistí.
En efecto, en aquel tiempo estaba cerca de cumplir 23 años. 
Yo era una adulta que podía tomar decisiones y actuar.

Pero a veces necesitamos que alguien nos diga "Tranquila, vamos."
Y no precisamente porque no podamos hacerlo solas, sino porque necesitamos refuerzos.
Necesitamos a nuestro batallón, a nuestro botiquín de emergencias, a nuestro sostén.

Fuimos a solicitar una consulta médica espontánea (así le llaman en mi hospital), y cuando pasamos a consulta el médico me dijo que era normal que me asustara de ese modo, que no habría razón para angustiarme.

Y, como una forma de tranquilizarme me dijo:

- Ok Rocío, te veo muy angustiada. Para que te quedes tranquila, te enviaré la orden para una Tomografía y Radiografías. Y nos vemos la siguiente semana.

Así fue, me realicé mis estudios y cuando llegué a consulta médica por mis resultados la calma llegó. Un residente nos atendió:

- Hola Rocío, tengo tus resultados. [Mientras abría un sobre]

... Con un aire nervioso e inseguro me dijo:

- Muy bien Rocio, tus resultados indican que existe presencia de células malignas en tu pulmón derecho...

[Sonreí con desánimo]

- Ya lo sabía. Dígame, ¿Qué tratamiento me van a programar?

El médico quedó atónito.
Creo que esperaba una reacción más dramática, pero en realidad yo estaba en shock sin embargo, para evitar que florecieran los sentimientos de tristeza, enojo e impotencia... sustituí esa reacción emocional con una reacción más conductual. Una respuesta que implicara pensar acerca de lo que me tocaba hacer y no enfocarme en lo que estaba sintiendo.

En el momento funciona muy bien!
En el momento, aislar tus emociones te ayuda a tomar decisiones más certeras o mejor pensadas.

Pero sí es necesario dejar a la libertad de expresión nuestras emociones.

Pero bueno! El hecho de escuchar que en efecto, el malestar que tenía para respirar era metástasis me tranquilizó en cierto modo.

Puede sonar algo extraño, pero era más fuerte mi angustia que la noticia.
Esa angustia de la incertidumbre es tormentosa. 

Sin embargo, no quita el impacto sobre nuestras vidas una noticia como la metástasis.

No quita el hecho de sentir que tu vida es arrebatada nuevamente, no evitamos el enojo ni el pensamiento de:

- Carajo!!! ¿Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Por qué regresas a destrozar nuevamente mi vida? ¿Por qué, justo cuando estoy recuperando lo perdido... tú regresas? ¿Por qué?


Y quizás nunca sabremos la respuesta.
Eso es lo que nos tocó vivir, y es lo que nos tocará afrontar.

Hoy por hoy mi idea acerca de la metástasis es menos catastrófica que antes. Y considero que haber vivido y sobretodo SOBREVIVIDO a una metástasis me hace pensar lo fuerte que es mi cuerpo, las ganas que tengo de vivir, la entereza para aceptar mi muerte y la fortaleza que tuve para afrontar una metástasis.

No me siento súper héroe pues soy susceptible a cualquier metástasis o accidente. Y tampoco pienso que soy una "Guerrera", hice lo que tenía que hacer para recuperar mi salud.

Pienso que soy una persona que reaccionó como cualquiera lo haría en esta situación.
Pienso que como persona, no todo el tiempo fui fuerte, no todo el tiempo me mantuve entera, no todo el tiempo estuve de pie,  no todo el tiempo sonreí, no todo el tiempo podía disfrutar de la vida.

También me rompí, también me quebranté, también sufrí, también elegí renunciar al tratamiento.
Y también quise morir.

Hoy por hoy, sé lo que es la muerte.
Hoy por hoy, sé lo que es la vida.

Hoy por hoy... estoy lista para las metástasis que quieran venir.
O para aquellas que jamás vendrán.